Messi y el balón de Oro. (Por Adrián Montes)

por Phil O'Hara

leo

Está muy reciente la concesión del Balón de Oro 2016, con polémica incluida cuando se trata de valorar los merecimientos de Cristiano Ronaldo para el galardón.

Para todo entendido, excepto si se es aficionado del Real Madrid o portugués, e incluso para muchos aficionados del Real Madrid (óigase a los periodistas forofos de Teledeporte o al mismo Jorge Valdano) y hasta para algunos que también son portugueses (como Mourinho), no existe la menor duda de que Messi es el mejor jugador del mundo, y su calidad está muy por encima de la de Cristiano. Tampoco a lo largo de este año el portugués ha sobresalido por encima del argentino a nivel individual. Se habla de los títulos conseguidos. Y digo yo: ¿acaso tienen más valor la Champions -en la que la aportación de Ronaldo se limitó a marcar tres goles a un débil Wolfsburgo y a transformar su lanzamiento de penalti (en eso sí es el mejor) en la tanda de la final- y el Campeonato de Europa de selecciones que Portugal consiguió de chiripa y sin su concurso en la final, que la Liga y la Copa españolas , en cuya consecución Messi sí jugó un papel decisivo? Si lo que cuentan de verdad son los títulos, ¿qué pinta el segundo Balón de Oro de Cristiano conseguido, con trampa de Blatter incluida, en un año en que el madridista no consiguió título alguno mientras el azulgrana firmó un “doblete”?

Lo que se discute no es si Messi es mejor que Ronaldo, a pesar del esfuerzo encomiable de los medios de comunicación de “la Obra” por emparejarlos, porque eso está fuera de cualquier duda. Se trata de decidir si Messi es el mejor futbolista de la historia. Dicen que en su debe se apunta la falta de un Mundial, pero eso es cosa muy del azar. Amén de que ni Di Stéfano ni Cruyff fueron campeones mundiales y que Pelé lo fue con la mejor Brasil de la historia, cuajada de figuras, mientras a Messi le toca jugar con una pandilla de tuercebotas infinitamente inferiores a los compañeros de Maradona cuando ganó el Mundial, ¿qué hubiera pasado si su padre, Jorge Messi, no hubiera decidido por él en un ataque de patriotismo improductivo y Leo hubiera elegido la selección española para desarrollar su carrera internacional? Pues muy sencillo: Lionel Messi sería campeón del mundo, probablemente más de una vez, y campeón de Europa, probablemente más de dos veces, y España tendría más títulos de los que ya tiene. Ya veis… El azar o la inoportuna decisión de un padre.

En cuanto al Balón de Oro, dicen que la mala suerte de Cristiano Ronaldo consiste en haber coincidido en el tiempo con Messi. Yo pienso que la “mala” suerte de Messi ha sido coincidir en el tiempo con Florentino Pérez. De no ser por el poder de éste y la abochornante pleitesía que le rinden los medios de comunicación, incluidos los públicos (RTVE), en su descomunal campaña de marketing en favor del portugués, el balance actual de Balones de Oro no sería de 5-4, sino de 6-2. En este caso ya no se trata del azar. Como tampoco parece cosa del azar la persecución de la Hacienda española a los jugadores del FC Barcelona y el claro desentendimiento hacia sus homónimos del Real Madrid. ¿Otra vez la alargada sombra de Florentino?

Adrián Montes

Adrián Montes colabora habitualmente en La Moviola

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